Fundación Telefónica presenta la primera red educativa internacional para niños y jóvenes en situación de riesgo y vulnerabilidad (www.educared.net/futuro)

  • Niñas, niños, jóvenes y educadores de casas hogares de CEDRO se comunican e intercambian experiencias con personas de otros países a través de esta red virtual que ofrece información, contenidos y aplicaciones educativas.

  • El programa FuTuRo ha dotado de aulas informatizadas y comunicación a catorce centros del Perú, Argentina, Brasil, Chile, España, Marruecos, y México.

  • Además, ha desarrollado materiales pedagógicos y ha formado a más de treinta educadores.

  • FuTuRo combina la educación presencial con el uso de los ordenadores en la enseñanza y en la comunicación a través de Internet.

La Fundación Telefónica ha creado FuTuRo, una red educativa virtual de prevención sanitaria en centros de acogida de niños de la calle. En nuestro país, los beneficiados son las niñas, niños y adolescentes de la casa de niños "Los Delfines" y la casa de niñas "Santa María" del Centro de Información y Educación para la prevención del abuso de Drogas (CEDRO).

Más de 300 niños y jóvenes en situación de riesgo y vulnerabilidad de siete países participan en la formación permanente en materias de salud relacionadas con la prevención de enfermedades de origen sexual, consumo de drogas, entre otros.

A través del proyecto FuTuRo, que comenzó hace casi un año, Fundación Telefónica ha dotado de aulas informáticas a catorce centros en los países en los que está presente: Perú, Argentina, Brasil, Chile, España, Marruecos y México. Además, ha desarroll

ado materiales pedagógicos y capacitado a los educadores que se ocupan de la formación de los niños. FuTuRo reúne a niños y adolescentes, entre 6 y 20 años, en situación de riesgo o vulnerabilidad, que acuden a entidades que cubren sus necesidades y facilitan su propia formación.

En el Perú, CEDRO es la entidad que implementa FuTuRo en su Casa de niños Los Delfines y en su Casa de niñas Santa María. Esta entidad tiene una importante labor en la prevención y lucha contra la droga. En total participan cuatro educadores y 50 niños, niñas y adolescentes, con un promedio de edad de 11 años. Los niños que participan en la Casa Los Delfines proceden de familias multiproblemáticas o en situaciones de desarraigo y de vida en la calle. Las niñas de la Casa Santa María proceden de vivencias muy difíciles en el propio seno de la familia o en su entorno más próximo.

Como parte del programa, la Fundación Telefónica implementó dos aulas informáticas en cada casa-hogar que consta de 16 módulos de cómputo con acceso permanente a Internet, 2 impresoras, muebles y material de oficina como hojas, cartuchos de tinta, lapiceros, etc.

El programa se desarrolla a través de una red virtual en tres idiomas (español, francés y portugués) que ha unido a todos los centros participantes y que permite el intercambio de experiencias entre los educadores y los alumnos de distintos países.

Así, FuTuRo combina la educación presencial en los centros con el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, de manera que los participantes puedan trabajar de forma conjunta a través de Internet.

Los centros reciben asesoramiento y seguimiento a diario y para muchos de ellos ha sido su primer contacto con material informático y aprenden a utilizarlo al mismo tiempo que aprenden hábitos de salud.

FuTuRo ha desarrollado sus propios materiales pedagógicos, tanto escritos como electrónicos, entre ellos un libro del educador, un CD-Rom interactivo, un cuaderno del proyecto y el diario del educador, todos ellos disponibles en la página web.

Estos materiales proporcionan la planificación de las actividades creativas, una metodología de dinámica de grupo, debates de reflexión, etc.; en definitiva, facilita las herramientas necesarias con las que promover la participación de los jóvenes, las habilidades sociales, la competencia en la comunicación, la resolución de conflictos, a través de valores como el respeto y la tolerancia.

El portal de FuTuRo recibió durante el pasado mes de marzo cerca de medio millón de accesos a las diferentes secciones de la web y 337 descargas del material del proyecto. El foro cuenta con centenares de intervenciones a través de mensajes para el intercambio de experiencias con los niños y los jóvenes; y en el foro de los educadores éstos intercambian metodologías y experiencias educativas.

Además, el portal muestra algunos de los trabajos de los jóvenes, sus opiniones y las de sus educadores, entrevistas a expertos en salud y a educadores, noticias relacionadas, links de interés y bibliografía, entre otras secciones.

El proyecto FuTuRo se enmarca en el esfuerzo que Fundación Telefónica está haciendo en el campo educativo, con el fin de mejorar la calidad de la enseñanza y contribuir a la igualdad de oportunidades a través de las nuevas tecnologías de la información.

En esta actividad destaca el programa EducaRed (www.educared.edu.pe), portal que se desarrolla en todos los países en los que está presente la Fundación Telefónica y que cuenta con casi 20.000 colegios inscritos y más de 7 millones de alumnos.

EL PROYECTO FUTURO EN LOS DISTINTOS PAÍSES
En Argentina, Futuro se desarrolla en la Fundación de Organización Comunitaria (FOC) y en la Fundación Defensores del Chaco, ambas en Buenos Aires. Entre los dos centros, cuentan con tres educadores para Futuro y 26 niños y jóvenes cuya edad media es de 11 años. Pertenecen a familias humildes y a los barrios más desfavorecidos del área metropolitana.

En Brasil, participan la Sociedade Santos Mártires (Sao Paulo) y el Centro Camará Pesquisa e Apoio à Infancia e Adolescencia (Sao Vicente). Dos educadores llevan a cabo el proyecto, con más de 10 grupos de chicos. En total, son 119 jóvenes, cuyo promedio de edad son los 14 años. A estos centros de día acuden niños y adolescentes pertenecientes a familias desestructuradas y que a menudo han cometido alguna falta legal por la que tienen impuesta alguna medida cautelar. En el Centro Camará, muchos jóvenes han sido víctimas de la explotación sexual.

En Chile, participan en Futuro los centros Hogar de Cristo y CIDETS - Casa Senamóvil de Santiago de Chile. Trabajan en Futuro dos educadoras y 15 niños de unos 13 años de media. Los jóvenes viven en la calle y acuden a Hogar de Cristo para recibir alimentación y formación. En el caso de Casa Senamóvil pueden quedarse a vivir. Los niños presentan a menudo una desestructuración remarcable a causa de la vida en la calle que han llevado o llevan durante largos periodos de tiempo.

En España, Futuro se viene desarrollando a través de la Fundación Tomillo de Carabanchel (Madrid) y el Casal dels Infants del Raval (Barcelona). El proyecto cuenta con 4 educadores (dos por centro) y 38 participantes. Ambas entidades acogen a menores marroquíes no acompañados donde aprenden el idioma del país al que han emigrado. Fundación Tomillo, a través de su proyecto MIVI, ofrece a los jóvenes talleres de formación y educación básica (cocineros, camareros y albañiles). El Casal dels Infants del Raval, a través de su proyecto Marhaba, acoge a jóvenes que siguen actividades formativas y educativas diversas (además del idioma, talleres de capacitación en oficios, etc.).

En Marruecos, participan Association Bayti y Association Heure Joyeuse de Casablanca. Son 4 los educadores responsables de implementar las sesiones de Futuro y 70 niños y adolescentes los que participan en el proyecto Futuro. Los centros acogen a jóvenes que se encuentran en distintas situaciones y dificultades: algunos viven en el centro residencial de la institución y otros son jóvenes que se encuentran en el módulo de prevención, pero viven en la calle.

En México, Programa Niños de la Calle y Yolia son los centros que desarrollan Futuro. Tres educadores imparten el proyecto en cinco grupos distintos de jóvenes y niños. En total son 44 niños de unos 12 años. Entre ellos hay algunas participantes que son madres adolescentes y, por lo tanto, tienen un especial interés en aprender buenos hábitos de salud para su futuro más próximo. Un grupo de chicos que se encuentra en el módulo de prevención de los centros reside en la calle y otros residen en la casa-hogar. En Yolia, los jóvenes acuden durante el día para recibir alimentación y formación.

Lima, 19 de abril de 2005