Historia de la Catedral

La Basílica Catedral del Cusco está ubicada en el sector noreste de la Plaza de Armas de la Ciudad Imperial, sobre terrenos que formaron parte del antiguo palacio del Inca Wiracocha.

Antecedentes Históricos

Sus orígenes se remontan a la llegada de los primeros españoles a la capital del Tahuantinsuyo. Según Vargas Ugarte, el 15 de febrero de 1533 ingresaron al Cusco Pedro de Moguer y Martín Bueno y Zárate con un indio principal, siendo alojados en el Sunturhuasi.
En octubre de 1533, tras la muerte de Atahualpa, llegó Francisco Pizarro con más de 300 soldados suyos y de su compañero Diego de Almagro.

Vasco de Contreras y Valverde en su <<Relación de la Ciudad del Cusco>> menciona, refiriéndose a la llegada de Pizarro:

<<Tomó posesión de ella el lunes 23 de marzo de 1534 en las gradas de una picota que mandó levantar en la plaza...>>

<<Ese mismo día se nombró el sitio y solares de la iglesia mayor en un galpón grande en la plaza principal con título de Nuestra Señora de la Concepción...>>

La fundación de la primitiva Iglesia Mayor se realizó, de esta forma, en un buhío o galpón incaico perteneciente al antiguo Quishuarcancha o palacio del Inca Wiracocha.




Durante la Rebelión de los quechuas en 1536, liderada por Manco Inca, éstos cercaron e incendiaron toda la ciudad, a excepción de los palacios incas de Colcampata, Cassana y Amarucancha. Los españoles buscaron refugio en el galpón designado para la Iglesia Mayor, donde resistieron durante varios días hasta que el asedio concluyó tras la <<milagrosa>> aparición de la Virgen.

Años más tarde, en conmemoración de este hecho, se levantaría sobre ese mismo lugar lo que actualmente es la Iglesia del Triunfo.

Fray Vicente de Valverde, primer obispo del Cuesco, erigió allí, la primera catedral el 4 de setiembre de 1538, bajo la advocación de la Virgen de la Asunción.

Durante varios años este primitivo galpón, inicialmente con cubierta de paja y posteriormente de teja, hizo las funciones de Iglesia Catedral en tanto se encontraba el emplazamiento para su definitiva ubicación y completaba la nueva edificación.

El proceso de búsqueda y asignación del sitio para la Catedral estuvo lleno de vicisitudes y se prolongó por 26 años hasta que finalmente pudo ser elegido su emplazamiento actual.